12 razones para practicar sexo - 7 - 101-13

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El término erotismo (del heleno ἔρως: érōs) designaba originalmente al amor apasionado unido con el deseo sexual, sentimiento que fue personificado por el dios Eros. Tiene una relación evidente con la sensualidad, la sexualidad y las capacidades de atracción entre los humanos.1​

En castellano y en otros idiomas modernos, el término «erotismo» es una palabra compleja que puede tener 2 significados, ya que queda definida por dos conceptos distintos, por lo que se puede hablar de dos tipos diferentes de erotismo según el sentido que lo define:

Por un lado, la picardía (entendida como acción o bien dicho en el que hay malicia o atrevimiento, aunque no una clara insinuación) y la propia insinuación, al que puede designarse como erotismo poético o erotismo romántico, y se entendería como una contestación a la busca de interacción social.

A sí mismo, por la pornografía, que se puede denominar erotismo sexual, en tanto que estaría relacionado directamente con los prólogos del acto sexual (particularmente en los juegos sexuales), con los que se pretende desarrollar la excitación de la pareja y la lubricación de los órganos genitales, lo cual facilita el coito y otros géneros de comportamientos sexuales.

Erotismo y pornografía

La delimitación entre erotismo y pornografía es "una cuestión rigurosamente personal", aunque es posible aseverar, sin lugar a dudas, que el erotismo se limita a enseñar epidermis con generosidad y a sugerir con mayor o menor picardía, al tiempo que la pornografía ilustra las relaciones sexuales explícitas que sostienen los personajes. En este sentido, los aficionados al cómic japonés distinguen el Ecchi (ッチ), que no muestra el coito, del hentai (変態), de manera plena pornográfico. La diferencia se establece, por lo tanto, en el grado de importancia de los elementos eróticos para el desarrollo de la obra.

Amor erótico y amor romántico

La dicotomía entre el amor erótico y el amor romántico no es generalmente absoluta, si bien ha quedado para el aspecto romántico la asociación principal con el amor (en cuanto a que un auténtico amor es altruista y, se supone, sublima la sensualidad). A esta dicotomía se debe que en la Antigüedad tradicional los griegos tendían a distinguir entre el eros y el ágape (el segundo de los cuales era el amor solidario y, pudiera decirse, romántico); tal distinción se tradujo al latín como la existente entre la cupiditás y la caritás.

En las religiones

En las religiones y sistemas de creencias siempre y en todo momento está tienda erotica presente el erotismo, aunque se puede hallar en 2 facetas aparentemente muy opuestas: por poner un ejemplo, en el cristianismo católico, los textos místicos de Juan de la Cruz y Las moradas, de Teresa de Jesús, tienen una retórica llena de un sublimado erotismo dirigido a la deidad, al paso que en otras religiones (como las de los fenicios, mesopotámicos y otros) existía una prostitución sagrada que llegó a la Grecia clásica. En la Roma Antigua se hace conocido el contraste entre la "lascivia" con rebosante arte erótico o bien, más que entre los helenos, directamente porno y la severa castidad y virginidad impuesta a las vestales. Semejantes antinomias en un mismo sistema religioso se patentizan además en el hinduismo, donde existen movimientos promotores de las más estrictas ascesis opuestas a lo libidinoso junto a exaltaciones de la sexualidad, como ocurre con el conocido texto del Kama Sutra o con las imágenes sexuales de templos como los de Suria y Khajuraho.

Erotismo y fetichismo

En el mundo de los objetos, el erotismo puede confundirse con el fetichismo, que es la derivación de la libido cara objetos o partes del cuerpo; de tal forma que la vista o bien una simple imagen real o bien mental de esa parte del cuerpo provoque en el fetichista un deseo sexual.

Erotismo intelectual

Una percepción más intelectual del erotismo lleva la cuestión a ámbitos en los cuales se supone una ausencia del mismo; por servirnos de un ejemplo, la obra escultórica el Éxtasis de Santa Teresa, de Gian Lorenzo Bernini, que representa el arrobamiento místico con la expresión de una mujer en estado de éxtasis físico. El erotismo es un dispositivo complejo (en tanto que engloba diferentes componentes de lo subjetivo y lo social y desde la bioquímica hasta el arte) que genera atracción sexual y que puede canalizarse adecuadamente para lograr la completa satisfacción del deseo si no hace que otras personas se sientan afectadas negativamente.

Grandes Autores, Obras maestras o Hitos representativos

Artículo principal: Historia del desnudo artístico

La curiosidad por el erotismo es un comportamiento natural o bien innato en los humanos. Desde la Antigüedad, representaciones de desnudos como la Venus de Milo o bien las diosas de la fecundidad en paredes prehistóricas son evidencia de este interés. El desnudo en representaciones visuales ha sido incesante en todas las culturas.

A continuación se cuentan, agrupadas según la naturaleza de los medios expresivos y ordenadas, de forma aproximada, cronológicamente, ciertas obras del erotismo tradicional. La lista es incompleta y nada rigurosa. Ciertas son piezas maestras, otras no están acá más que por lo que representaron en su temporada, por el encono con que fueron perseguidas o prohibidas o bien censuradas o pues introdujeron alguna novedad en los trillados caminos que la cultura humana lleva transitando desde sus orígenes.

Literatura

Agostino Carracci: Angélica y Medoro

El carácter desvergonzado y satírico de mucha literatura medieval acabó recogiéndose en cancioneros y antologías. Era un factor natural de aquella cultura, de carácter popular y de transmisión oral, en el que las autoridades participaban y que consideraban inofensivo. Las nuevas necesidades de entretenimiento y la ampliación de la audiencia que se generaron con el Renacimiento favorecieron que poetas y escritores creasen nuevas obras en la misma línea, inicialmente destinadas a sus nobles patrones, mas alcanzables asimismo a un público más extenso. En el contexto de la Contrarreforma, el extremo carácter libertino de muchas de ellas produjo enfrentamientos con el Papado romano, que durante los siglos siguientes se intensificaron y fueron parte miembro de las tensiones originadas por el nacimiento de la modernidad europea.

Los autores y obras que se cuentan a continuación no son más que los casos más representativos de un conjunto considerablemente más amplio, que abarca casi toda la historia de la literatura. Por las razones mencionadas previamente, habitualmente la autoría aquí presentada no es más que la atribución efectuada por los estudios siguientes de los especialistas.